miércoles, 1 de febrero de 2012

Lactancia

Esto lo escribí hace unos meses porque una de las pueris de la Neo del Ottamendi, donde nacieron nuestros hijos me pidió que lo hiciera. Les comparto la versión completa, por una cuestión de espacio, allí fue la resumida:

Nuestros hijos nacieron de casi 36 semanas, con un peso superior a los dos kg cada uno, sumando 7 kg entre los tres. Estuvieron sólo 36 horas en cuidados intensivos y luego pasaron a "engorde".  Habiéndonos anunciado el alta para el día 10, dos noches antes uno de mis bebés se contagió una infección y tuvo que volver a terapia. Sus hermanitos se quedaron esperándolo con la ilusión de salir los tres juntos del sanatorio.  Finalmente no pudo ser y Nicolás y Sofía llegaron a casa luego de 16 días de internación y  Gabriel lo hizo  2 días más tarde.
Los que conocen las estadísticas de un embarazo de trillizos saben que pocas cosas pudieron haber salido mejor y  aún cuando todo lo que ocurrió desde su nacimiento fue considerado exitoso y de sentirme sincera y profundamente agradecida con Dios por la salud de mis hijos, ni mi parto por cesárea programada, ni mi encuentro primero, ni la lactancia de mis hijos fue como lo soñé.
Me había ilusionado con la vuelta de todos juntos a casa, pensando que los 2 kgs de peso y las casi 36 semanas eran todo lo que necesitaban para estar bien. Me pasé mucho tiempo imaginando el primer contacto demorado de cada uno sobre mi piel, mirarnos y enamorarnos plenamente. Nacieron los tres con una diferencia de dos minutos y sólo pude darle un puñadito de besos a mi niña, que fue la última en nacer, a mis otros dos amores poquitos besos pude darles en ese momento. Ninguno de los tres estuvo apoyado sobre mi pecho.  Por circunstancias que no terminaré de entender, pude reencontrarme con ellos casi 20 hs después de haberlos dado a luz.  Y aún cuando siempre lo primero en mi mente y mi corazón fue que ellos estuvieran bien y a salvo, creo que tendré que convivir con ese dolor de estar tanto tiempo separados. 

Pensaba que iba a producir toda la leche que mis hijos necesitaran, que ellos iban a estar felices prendidos a la teta y como a más demanda más oferta, quizás pudiésemos prescindir del complemento.  Por aspectos meramente administrativos, pude iniciar mi estimulación a las 48 hs de haber nacido mis hijos, y me sentí yo culpable por ello. A los 5 días pude ponerlos al pecho, con pezonera porque no podían prenderse de otro modo.  Y mi leche no era suficiente así que empezaron con complemento.  


Y nada salió realmente "mal". Simplemente yo tenía las expectativas equivocadas.

Y estaba equivocada y lo que había soñado no era lo que iba a suceder porque antes de tener a mis hijos, aún cuando lo hubiera leído, no sabía lo que era ser madre de un bebé prematuro y múltiple. Claro que tampoco sabía lo que era ser madre, pero el cuerpo, la psiquis y la impronta del  legado cultural en una, están más preparados para ser madre  y madre de un hijo que viene solo en el vientre. 
A un bebé prematuro le faltó tiempo en la panza y ese tiempo no se recupera uno a uno fuera de ella. Y todas las cosas mágicas y maravillosas que suceden cuando los bebés nacen cuando está previsto que lo hagan, no van a ocurrir cuando ese momento se adelanta.  No es que no haya magia, no es que no sea maravilloso, pero lo es de otra manera, a través de otras cosas. Y creo que nunca se está preparado para eso y recién después de mucho tiempo se empieza a comprender realmente.
Yo estaba segura de que mis hijos iban a tomar la teta de más de uno por vez, pero nunca pude practicarlo en Neo.   Y cuando llegué a casa con el último bebé que quedaba, y los otros dos nos esperaban hambrientos, se acomodaron los dos varones en mi regazo mientras mi mujer le daba a la nena un biberón. Así se alimentaron por primera vez, los tres a un tiempo. Todavía me emociona el recuerdo.


Casi no les dí de mi leche en biberón. Los primeros  meses me sacaba cuando ellos dormían para las tomas nocturnas pero después descubrí que con mi leche, siempre prefería que estuvieran en el pecho. Dejé las mamaderas para el complemento.  Era más rápido, no tenía casi que moverme y ellos no llegaban a despertarse del todo, así que volver a dormir era más fácil. Todos estos son los justificativos que el resto necesita escuchar. Yo lo hacía porque quería hacerlo así y eso me hacía bien. Sofi tuvo reflujo esofágico, con lo cual tenía prioridad en la teta.
Los primeros 6 meses tomaban cada 3 horas y combinando de a dos en cada toma, más las tomas nocturnas que eran exclusivas, lograba poner a cada uno entre 5 y 6 veces al pecho por día. Casi siempre necesitaban complemento después.


Cuando bajamos la frecuencia a 4 hs, y dejé de tener ayuda en casa a partir del mediodía, tuve una baja importante en mi producción y pensé que iba a quedarme sin leche. Tomé levadura de cerveza, tomé malta, tomé litros de agua, pero salía tan poco que ellos lloraban y pedían mamadera y casi se resistían a intentarlo. Lo viví con tanto dolor y tanta angustia que no me siento capaz de expresarlo con palabras. A pesar de que la familia, los amigos, los profesionales de la salud que consultamos me decían que ya estaba bien, que no me exigiera más, que ya “había cumplido” yo no estaba conforme. Seguí intentando, seguí buscando, le consulté a la pediatra que me dijo que tomara reliverán cada 8 hs y probara amamantarlos en medio de la noche y medio dormidos, sin esperar a que se despertaran por hambre. Funcionó, se prendieron nuevamente y volví a tener leche.  Me sentí feliz. 
Y en medio de ese sentimiento que me invadía, decidí que no los iba a presionar más a ellos, sino querían más, les iba a dejar de dar. Uno de los varones  fue el primero en destetarse y me costó cumplir mi promesa, pero lo dejé ir a sus 8 meses. Los otros dos siguieron amantándose por dos meses más y se destetaron con una semana de diferencia. Hasta el día de hoy, a veces antes de que lloren tengo el remanente de esa sensación física en mis pechos cuando mis hijos me necesitan y sé que no la sentiría de no haber elegido amamantarlos. 
Nuestra experiencia de lactancia materna de múltiples prematuros no fue simple y sin tropiezos. Pero pudimos lograrlo. Y esto no hubiera sido posible de haber estado sola. Necesité apoyo, contención, tiempo y ayuda física en las rutinas diarias. No es fácil acomodar a dos bebés juntos cuando pesan más de 6 kg y todavía no se sostienen solitos. No es fácil dormir tan poco. No es fácil aceptar que el cuerpo hace lo que puede y aún si lo que puede es poco, sigue siendo maravilloso, que hay que estar agradecida y no enojada.  Por eso considero que fue un logro de todos, de nuestros hijos y nuestro, de las dos. 
Se puede amamantar a prematuros. Se puede amamantar a múltiples. Se puede amamantar a más de uno a la vez y no por eso se uniformiza la lactancia porque cada hijo es único y su forma de mirarte y prenderse a tu pecho y acomodar su manito es única también.  Se necesita desearlo con todas las ganas, contar con apoyo,  ser flexible y permancer agradecida por el milagro que representa que tu hijo pueda obtener de vos, también su alimento.

1 comentario:

  1. Ay, Trillicidades, qué entrada más bonita... es cierto que se puede amamantar a 3 niños a la vez. MJ+3, una ayuda impagable en nuestra aventura y madre de trillizos algo antes que yo, seguía haciéndolo con un año.

    Yo lo intenté. Durante todo el tiempo que estuvieron ingresadas mis niñas les dí a una exclusivamente leche materna, y a las otras dos, que nacieron mejor, la mitad de las tomas a cada una.

    Pero una vez llegados a casa yo no pude con ello. Reconozco que mi marido, pobre, hizo lo que pudo, pero estaba sobrepasado con las niñas, y necesitaba que yo le ayudara en las tomas (con los llantos ó los gases...) yo sólo alimentaba a una cada vez, no me ví capaz de hacerlo de dos en dos.

    Sólo tengo una foto con una de mis niñas al pecho, era algo maravilloso, pero tuve que escoger entre estar bien o darles de mamar. A toro pasado sé que lo hubiera intentado más, pero claro, no sabía que las cosas no serían tan difíciles como parecían.

    El día que me retiré la leche lloré por no ser capaz. Pero creo que tomé la mejor decisión para nuestras circunstancias. Aún y todo, me da pena pensarlo, y me da envidia ver cómo lo habéis conseguido, envidia sana...

    Enhorabuena, es un post precioso, que ayudará a muchas futuras madres y padres. De todas formas, creo que el hecho de ser dos mujeres las que criais a los niños, dos madres, ayuda. No sé por qué, hay algo ahí que nos hace comprendernos en estas situaciones... Enhorabuena porque sois una familia estupenda.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu comentario!

Si te interesa que escriba sobre algún tema en particular puedes pedírmelo por correo a big.five.family@gmail.com. Gracias nuevamente!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...