miércoles, 21 de agosto de 2013

Adiós chupetes adiós...


Esta es una entrada  que complementa lo que conté aquí  sobre cómo nuestros niños han ido dejando mamaderas, pañales y finalmente, chupetes.

Recapitulando, lo único que iba faltando para graduarse de la etapa bebés, era un par de chupetes. No había caso. Ya había contado mi fobia a los chupetes en cuanto a su capacidad de cobijar microbios y relacionado a esto mis sentimientos encontrados respecto a esperar que a su tiempo, tomaran la decisión de dejarlos.

Resulta que un buen día puse a esterilizar los chupetes en un jarro con agua hirviendo y me fui a jugar con los enanos. Ciudad de bloques aquí y tortas con velas para cantar el feliz cumple allá, la cuestión es que me olvidé por completo de lo que sucedía en la cocina. Tanto así, que sintiendo un olorcillo no muy agradable pensé qué los vecinos habrían quemado la comida. Pero como éste se antojaba de quedarse y además aumentaba su intensidad pensé que podría ser en casa y en ese mismo momento recordé que había puesto los chupetes en la jarra...

No hace falta decir que inútil fue correr y apagar la hornalla y poner debajo del agua fría a los pobrecitos. Eso sí, quedaron un poco artísticos, podría decirse, la silicona intacta y el plástico emulando los relojes de Dali... pero imposible volver a ser puestos en la boca de un niño.

Les mostré los chupetes derretidos y les pedí disculpas por haberlo hecho (pensando, sin decirlo, que ya tendría que salir por otros dos). Sin embargo, los interesados tomaron muy en gracia el hecho de que mamá hubiera "cocinado" sus chupetes "qué loca mamá! hiciste milanesas, puré y chupetes!"  No sé de donde sacaron las milanesas y el puré, pero no indagué demasiado al ver que reían y reían... Luego unas caritas de puchero y uno de los dos enunció compungido "y ahora no vamos a poder usar MÁS chupete". Los dos se quedaron inmóviles y mudos, como de duelo. Yo no sé ni qué pensar y mucho menos que decir... La otra mamá está bailando la tarantela (no lo hace, pero puedo verla, realmente puedo verla haciéndolo, porque además de todo, he sido yo quien propició esto...)

La cuestión es que ese día no volvieron a  pedirlos y cuando al siguiente sí, les dije que recordaran que mamá "qué loca" había "cocinado los chupetes" y les pedí perdón de nuevo (esta vez era por más razones pero no se las dije) y así seguimos... La mayor parte del tiempo están bien, sólo algún que otro momento la nostalgia los invade y surge el reclamo tanguero...

Eso sí, todo el mundo sabe ya que dejaron los chupetes y en el jardín  les han festejado mucho el logro, incluso algunos papás estaban al tanto y los felicitaban.

Ayer íbamos en el auto y me dijo uno de los dos despojados:
"Mamá, te acordás cuando éramos chiquitos y usábamos chupete? qué gracioso!"...
Sí, mi amor, me acuerdo, hace unos quince días más o menos.
Les dije ya que estos niños me llenan de ternura y orgullo? Sí, creo que sí. Hace un par de semanas, más o menos :)




2 comentarios:

  1. La verdad Ely que te salio a pedi de boca... genial !!! y que bueno
    Yo todavia estoy en la lucha con las mamaderas que no quieren saber nada de dejarlas y tienen un agujero gigante cada una en la tetina... no se que hacer...

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    1. Andre, ayer leí algo que me encantó y me parece que tiene que ver: "Lo que se resiste, persiste. Lo que se acepta, se transforma". Yo misma tomé meme hasta grandecita, no me acuerdo la edad pero sí que más de una vez mi papá me venía a sacar una foto y yo "escondía" la mamadera, con lo cual sabía que estaba grande para el asunto. La pediatra me dijo que no les afecta a los dientes ni a nada, es un tema más nuestro. Yo te diría que bastante tenés con tres niñas pequeñas como para sumarte una lucha, no? Qué pensás? Besotes para las 5

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