martes, 24 de diciembre de 2013

Navidad

Hoy es 24 de diciembre y estamos esperando que llegue la noche para que comience la celebración oficial, pero en casa hace ya mucho tiempo que venimos celebrando.

Los primeros días de diciembre acompañamos a nuestros niños con las canciones de adviento en el Jardín de Infantes, cantando junto a ellos bajo el tilo. El 6 de diciembre fue el día de San Nicolás y todas las familias asistimos también a la fiesta, que fue conmovedora. La emoción de los niños al ver entrar a San Nicolás y la alegría y la timidez y el coraje, los tres juntos, al ir a recibir su manzana y su nuez dorada.




El domingo siguiente, dos días después, armamos el pinito. Confieso que este año lo armé yo sola cuando se fueron a dormir porque estaban muy cansados y algo nos dijo que involucrarlos no iba a terminar siendo una buena idea. Por primera vez pudimos poner el pesebre que nos regaló la abuela Piquita a la altura que corresponde. Las tres campanitas que se ven en el árbol se las regalaron sus maestras cuando abrieron una estrella en el cielo de la sala y el ángel lo hice en la reunión de padres de diciembre.


Este fin de semana fueron los niños con mi mujer al supermercado y  estaba la típica silla con Papá Noel y sus duendes, y una cola de niños esperando para sacarse una foto con él. Tanto insistieron que los llevó, pero luego, claro, les dio vergüenza saludarlo. Antes de irse, vencieron sus temores y le hicieron su pedido: una bolsa llena de canicas para cada uno!   Y ellos aseguran que ese Papá Noel era el verdadero, no uno de los disfrazados, así que están convencidos de que el mensaje fue recibido correctamente.  Claro que cuando fuimos a la Feria de Navidad del Juana de Arco fueron viendo algunos muñequitos que también querían y pasamos un buen rato escuchando como sonaban todos los instrumentos musicales de cañas.... Y ellos  saben que si uno pide en secreto algunas cosas, talvez llegan...  

No me gusta mucho Papá Noel, debo confesarlo. Amo comprar juguetes para ellos y para los demás niños de la familia. Pero quisiera que la Navidad fuera mucho más que esperar el regalo de ese señor gordito y simpático vestido de rojo (y para la nieve, con los 38°C que tenemos hoy en Buenos Aires!)

Lo que he pensado es que hoy antes de irnos a cenar, vamos a encender en casa una de las velas que hicieron ellos con sus manitos en el Jardín, le vamos a dar una a la abuela Piquita y otra la vamos a llevar a lo de los abuelos M&H para que el Niño Jesús vea la Luz y pueda nacer en los tres hogares.  Sería bonito decir una oración con los niños, lo que ellos quieran decir y lo que me salga en el momento. Creo que va a ser muy especial para ellos.

Y también pensé que el regalo que trae Papá Noel sean las canicas y los demás, los angelitos del Niño Jesús, celebrando por la vida de cada niño que vive en la Tierra. 
No sé si sea la mejor opción ni si lo repetiremos el año próximo, pero es lo que se me ocurre por ahora, para no dejar de lado la tradición popular y a la vez,  darle un sentido más espiritual a la celebración.


Ojalá que esta Navidad nos encuentre a todos junto a aquellos que amamos, en paz y con los corazones llenos de agradecimiento por todas las pequeñas bendiciones que recibimos cotidianamente. Que la mesa compartida sea la excusa para compartirnos verdaderamente, que las copas altas al brindar derrochen esperanza y optimismo. Que dejemos lugar en nuestro interior para que todo lo que significó el nacimiento de Jesús entre los hombres reviva en nosotros.

Feliz Navidad para todos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario!

Si te interesa que escriba sobre algún tema en particular puedes pedírmelo por correo a big.five.family@gmail.com. Gracias nuevamente!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...